jueves, 12 de octubre de 2017

Las huacas de Lima a la Bienal de Venecia. ¿Qué ves?

Hay una creciente necesidad de crear vínculos con las huacas y sus espacios milenarios.
Foto: Huacas, Burbujas y Rock n Roll, en Tambo Inga.
“Hay todo un lenguaje por descifrar…”, fue una de las primeras frases que soltó la arquitecta Marianela Castro cuando nos reunimos a conversar hace poco más de dos meses. “Toda la generosidad que guardan las huacas, toda su información está ahí, en reserva, esperando que las escuchemos”, añadió. Y escucharon.

El tema de esa reunión fue conversar aspectos sobre el concurso para el pabellón peruano en la 16 Bienal de Arquitectura, Venecia 2018, al que ella había decidido participar, y preguntarme si deseaba unirme al grupo.  No hubo que preguntarlo dos veces.

Después de todo, lo que planteaban las curadoras del evento a nivel global: las arquitectas irlandesas Yvonne Farrell y Shelley McNamara, de Grafton Architects, había sido redactado teniendo en mente a las huacas. O así lo parecía.

La Bienal anterior, con una posición más activista y crítica con la arquitectura, dio paso al rescate de la poesía en la visión de las Grafton, e invitaron a nadar en sus aguas fundacionales, bajo el lema Freespace.

Equipo En Reserva: Janeth Boza, Marianela Castro, Javier Lizarzaburu.
Para ellas, la próxima Bienal celebrará la generosidad, la reflexión y el compromiso de la arquitectura, y las propuestas que lleguen a Venecia el próximo año deberían mostrar algo de esto:
  • El espacio fluido del tiempo y la memoria; la continuidad entre pasado, presente y futuro 
  • El espacio como resultado de construir sobre capas culturales heredadas, tejiendo lo arcaico con lo contemporáneo 
  • Un espacio de oportunidades, democrático, no programado y libre para usos todavía no concebidos 
  • La capacidad de la arquitectura para ser generosa, intencional o no intencionalmente 
  • Freespace propicia la revisión de nuestras maneras de pensar, propicia nuevos modos de ver el mundo 
  • La arquitectura como medio para elevar nuestros espíritus 
Es decir, desde nuestro punto de vista, era todo lo que representan los más de 450 sitios arqueológicos insertados en la ciudad, y que la Lima contemporánea no es y no posee.



Uno de los mayores complejos urbanos de Lima: Cajamarquilla. Año 600 d.C. aprox.
Con sus grandes plazas y terrazas. Foto: Círculo Ciclista Protector de las Huacas.
Al grupo /1 se unió luego la arquitecta, Janeth Boza, experta en renders y proyecciones 3D, y empezamos un intenso y rico proceso de discusión, creación, colaboración, con picos de frustración y resultados de gran satisfacción.

Lo más fructífero de esta etapa fue volver a mirar a Lima, sus tensiones, sus conflictos y sus grandes posibilidades desde otro marco de referencia, incluyendo una mirada internacional.

Tuvimos que empezar reconociendo que en la Lima de hoy no fluye ni el tiempo ni la memoria; no se construye respetando sus capas; no existen espacios públicos de calidad; no se percibe la generosidad; y casi nada de lo que hemos construido en los últimos años eleva el espíritu.

Ciertamente no era halagador con nuestra ciudad. Pero tampoco era el final. Para nosotros, esos 4000 años de arquitectura, manifestados en más de 450 huacas, son los que tienen el potencial de hacer de Lima una ciudad posible.

Paraíso, la huaca madre de la ciudad, con sus 4000 años de antigüedad, acoge en su amplio
espacio a todos los que la visitan. Foto: Círculo Ciclista Protector de las Huacas.
Para empezar, son estructuras que han sabido sobrevivir al tiempo, a la violencia de la naturaleza y a nosotros mismos.

Gracias al trabajo de los arqueólogos podemos ver que las huacas poseen valores que hemos perdido y que muchas ciudades hoy buscan recuperar: el sabio uso del espacio; la serenidad de las plataformas; el misterio de las rampas; la amplitud de sus plazas; el seductor uso de la luz y la sombra; la innovación con los materiales constructivos…

Hasta el territorio mismo. Los antiguos limeños hicieron el propósito de conocer el suelo que pisaban al milímetro, y pensaron en todo e hicieron un uso inteligente del desierto y lo transformaron. Hasta hoy, por ejemplo, un canal de origen prehispánico, el canal Surco, riega 711 parques de la capital.

Pero la ciudad de hoy creció sin aceptar nada de eso. La ciudad de hoy, por el contrario, se definió de espaldas a la Lima prehispánica, con la carga real y simbólica que eso significa en términos de no poder articular una ciudadanía inclusiva.
El sombrero, la serpiente y el elefante.
Imagen del libro El Principito, de Antoine de Saint Exupéry.
Es así que este péndulo para entender a Lima continúa su movimiento entre los ejes planteados por Basadre: problema y posibilidad. Y terminaron visualizados en los nudos del artista y poeta Jorge Eduardo Eielson y los quipus /2.

Lima es una ciudad-nudo. Nudos-tensión. Nudos ancestrales que necesitan soltarse. Al mismo tiempo está la dimensión que ofrecen los quipus. Cuerdas de sabiduría, nudos con mensajes no cifrados, sin entender. Nudos como oportunidad.

No es casualidad que de los cuatro proyectos finalistas, tres hayan estado relacionados a esta herencia arqueológica.

Según declaró José Orrego, director del concurso, al diario El Comercio este evento permite que la reflexión sobre la arquitectura, que antes estaba limitada a círculos académicos, se haya abierto a un diálogo más amplio.

"De alguna forma, la bienal nos ha dado la oportunidad de conectar la reflexión internacional con nuestro debate local”.

Generosidad espacial, urbanística, arquitectónica.  Un regalo en reserva para Lima.
Hasta que decida entenderlas. Foto: Leslie Searles.
El concurso es organizado por el Patronato Cultural del Perú, y luego de ser declarados como uno de los cuatro finalistas con el proyecto titulado "En reserva", el pasado miércoles 4 de octubre fuimos invitados a presentar el proyecto ante un jurado especialmente convocado.

Con los decanos de algunas de las principales facultades de arquitectura en frente y otros de los miembros presentes, Marianela Castro empezó mostrando esa imagen emblemática de El Principito, con la serpiente y el elefante. “¿Qué ves?”

“Son las huacas de Lima”, respondió ella misma. Es lo que pasa con ellas. De un lado, hay una cantidad que sigue dentro del sombrero, enterradas literalmente y a la espera de volver a la vida.

Del otro, pasa que no las vemos. Que todavía nos cuesta entender su lenguaje y aceptar ese legado de urbanismo y arquitectura, que tiene todo el potencial de transformar a Lima.

Así que eso queremos en Venecia. Que vean lo que no vemos acá. Que entiendan lo que nos cuesta entender.  Que el mundo se sorprenda mientras nosotros empezamos a despertar. Y que las huacas retornen ya no en reserva. En acción.


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/1 El grupo En Reserva también contó con el apoyo de los estudiantes de arquitectura de la UPC, Alejandro Lapouble y Toshio Pardo.
/2 Por lineamientos del concurso mismo no se pueden dar detalles gráficos del pabellón a presentarse. La Bienal se inaugura el 26 de mayo 2018.

Página web Patronato: http://www.pcp.org.pe/ 
Página web Bienal: http://www.labiennale.org/en/architecture/2018

10 comentarios:

  1. Felicitaciones, a ti y a todo el equipo que ha hecho esto posible. Ojala la presentación se haga no con bombos y platillos sino con tinya, quena y zampoña. Bravo!!!

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  2. Buen inicio, que se debe publicitar en los colegios para que los escolares participen activamente ya sea con danzas o grupos musicales con instrumentos autóctonos....Felicitaciones

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    1. En realidad, más que un fin, para nosotros esto debería servir como un medio para de una vez por todas empezar a establecer puentes muy directos con esta herencia y ver maneras de incorporarlos a la ciudad y sus ciudadanos. Que es la única manera de salvarlas.

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  3. Formidable noticia. Bravo, Javier! Para ti y todo el equipo mis sinceras felicitaciones!!!

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    1. Gracias, querida Marcela. Es formidable, efectivamente

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  4. Gracias por traer al presente la arquitectura del pasado, para volver a cumplir un importante rol en la ciudad de hoy y del futuro.

    Deseo que el velo de desconocimiento, abandono y hasta desprecio no las vuela a cubrir

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    1. Se que cumplan nuestros deseos, Rodrigo. Despacio, pero viene sucediendo.

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  5. Felicitaciones! Espero este reconocimiento exterior promueva la campaña nacional de salvaguarda y reconocimiento de las Huacas dentro del Peru…

    Un abrazo,
    Norma Barbacci
    Historic Preservation Consultants, LLC, NY

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