jueves, 12 de abril de 2018

La ruta de los tesoros precolombinos: desde Chuquitanta y Pachacamac a Berlín

Momia de El Paraíso-Chuquitanta, sacada del país en el siglo XIX. 
Foto: Landesmuseum, Hannover.
En temas de patrimonio cultural este debe ser uno de los más fascinantes y delicados: ¿qué debería suceder con las riquezas prehispánicas que fueron sacadas del Perú y que están en museos del extranjero? Estando ad portas del Bicentenario es posible que este tema recobre una relevancia particular.

En general, las instituciones internacionales han justificado la posesión de estos bienes sobre el hecho que los países de origen no están en condiciones de proteger su propia herencia.

Pero para 2021 debería estar listo el MUNA, el Museo Nacional de Arqueología, que se tiene previsto será uno de los más avanzados de su tipo en América Latina. ¿Será esta la oportunidad para probar que sí lo podemos hacer?

Estas son algunas de las preguntas que se hace Rossana Poblet, a quien se agradece por el envío de esta nota desde Berlín. Ella es arquitecta y planificadora urbana, especialista en proyectos de desarrollo urbano sostenible y estudiosa de Chuquitanta y la cuenca baja del río Chillón. https://rossanapoblet.wixsite.com/mysite

Arquitecta Rossana Poblet Alegre.
El siglo XIX significó una época de curiosidad y fascinación de Alemania hacia Sudamérica y el Perú. Fueron años de una serie de viajes de científicos que contribuyeron al desarrollo de la ciencia y la arqueología.

Pero también fueron años en que los bienes precolombinos eran sacados con mucha facilidad. Esto permitió que algunos museos alemanes hacia fines de ese siglo se hicieran con algunas de las colecciones más fascinantes que existen fuera del Perú.

El primero en llegar a las costas peruanas, en 1802, fue el sabio Alexander von Humboldt (1769 -1859) quien realizó importantes descubrimientos, como la Corriente de Perú (posteriormente llamada de Humboldt).

Imagen relativa a los viajes de Humboldt. Fuente: Staatliche Museen, Berlin.
En la segunda mitad del siglo otros viajeros alemanes le siguieron los pasos. En 1875 un hecho marcaría el inicio de las excavaciones arqueológicas por alemanes a lo largo de la costa peruana.

Los vulcanólogos Wilhelm Reiss y Alphons Stübel realizaron una primera exploración en un cementerio precolombino en Ancón, donando todo lo hallado al Museo Real de Etnología de ese entonces en Berlín, hoy Museo Etnológico.

Pero no todos los que llegaron fueron científicos. Wilhelm Gretzer (1847-1926), un joven comerciante alemán de 25 años se dedicaría a la excavación masiva de restos arqueológicos y a su comercialización en Europa.

Él fue un comerciante textil de Hanover que llegó al Perú en 1872. Atraído por la riqueza y diversidad que encontró dio inicio a una colección de objetos precolombinos que fue considerada la más grande de aquellos tiempos.

Momia de la huaca El Paraíso-Chuquitanta. Fuente: Museo Etnológico de Berlín.
Esta incluía textiles, cerámicas, fardos funerarios, objetos de metales preciosos, provenientes de la costa del Perú, hasta sumar más de 40,000 piezas, que hoy también pertenecen al Museo Etnológico de Berlín.

La mayor parte proviene de Pachacamac y de la huaca El Paraíso-Chuquitanta (ver cuadro), así como de otras huacas del norte y sur del país. Se sabe que en su mayoría fueron extraídas por huaqueros, gracias a la amistad de Gretzer con los dueños de las haciendas.

Con el tiempo, otras colecciones de Gretzer, también de objetos precolombinos, fueron vendidas o terminaron en manos de otros museos en Hanover (Alemania), Copenhague (Dinamarca) y Gotemburgo (Suecia). Y como él hubo otros coleccionistas importantes.

Foto del salón de Gretzer en Lima, con textiles prehispánicos en las paredes.
Fuente: Landesmuseum, Hannover.
Mi fascinación con este tema nació después de la exposición “¡Extremos! Naturaleza, Cultura y la Corriente de Humboldt”, que se presentó aquí en Berlín el año pasado, en la que su pieza estrella fue una momia procedente de El Paraíso (Chuquitanta), la huaca más antigua de Lima.

Después de eso solicité al Museo Etnológico visitar la colección de momias, a lo que respondieron de inmediato. El día de mi visita conocí a la Dra. Manuela Fischer.

Ese día también pude ver el famoso fardo de la exposición. Los rayos X habían revelado que se trató de un hombre adulto, de 1,65m de altura, quien había sido envuelto en posición fetal y preservado de manera admirable gracias al ecosistema del desierto costero.

Según la descripción del catálogo, “la momia contaba con una cabeza simulada y tocado de plumas, decorada con una cinta con conchas (Spondylus), una figura de madera, una red con mazorcas de maíz y dos muñecos a la altura del hombro incluyendo además mazorcas de maíz como ajuares”.

Muralla de Chuquitanta, camino a la huaca El Paraíso, San Martín de Porres.
Foto: JLizarzaburu.
La Dra. Fischer menciona que existe un programa regular de colaboración con arqueólogos, museos e instituciones del Perú, entre ellos el MALI, y menciona que las piezas están a disposición para cualquier investigación. Además es posible visitar las piezas en línea./1 

No cabe duda que los museos europeos que muestran piezas precolombinas, se han encargado de estudiar, cuidar y valorar los objetos adquiridos, y ahora muestran orgullosos sus colecciones al mundo.

Su mensaje es uno de admiración y reconocimiento a un territorio desconocido, exótico y altamente admirado.

Sin embargo también hay algunas voces críticas que señalan que la Fundación Prusiana de Patrimonio Histórico (SPK) no puede mostrar en el futuro Humboldt Forum piezas “robadas” de sus antiguas colonias o adquiridas de manera irregular en Asia, África, Oceanía y América.

Lena Bjerregaard, antigua conservadora de textiles del Museo de Berlín, realizó un inventario
indicando la procedencia de los textiles de tres colecciones alemanas, según detalla esta tabla.  
Por dicho motivo en cooperación con la Sociedad de Berlín para la Antropología, Etnología y Prehistoria (BGAEU), el SPK ha formulado principios básicos para tratar especialmente con restos humanos. Dichos principios incluyen:

1. un enfoque sensible y respetuoso y un almacenamiento digno,
2. dar a conocer públicamente el inventario incluyendo lugar de procedencia,
3. dar acceso y facilidades para la investigación internacional, y
4. en los casos en que se sospeche de un robo ilegal del lugar original y dónde se puedan probar los vínculos con los propietarios originales, se puede conversar sobre retornos y devoluciones.

Sobre este último aspecto, ¿podría el Perú iniciar conversaciones para solicitar al Museo Etnológico de Berlín el retorno de las colecciones de Gretzer, Reiss, Stübel, Baessler, van der Zypen, entre otros?

¿Qué tanto dichas colecciones podrían ayudarnos a re-descubrir, conocer, valorar y repotenciar nuestra Lima Milenaria? Además, ¿sería conveniente solicitar el retorno de piezas únicas, como el Tumi, considerando que en el Perú no existe uno original?

Huaco procedente de Pachacamac. Se puede ver en la página web
del Museo Etnológico de Berlín.
El Estado Peruano tiene experiencia en negociaciones exitosas en este tema. El caso más emblemático lo representa el retorno por la Universidad de Yale de las piezas tomadas por Hiram Bingham durante sus expediciones a Machu Picchu.

De otro lado, ¿qué tan conveniente sería que las piezas retornen si se van a guardar después en los depósitos de los museos y no se estudien o muestren? De nada vale que estas piezas sean devueltas si después se pierden, desaparecen o no se mantienen en las mejores condiciones.

Si algún día vuelven estos pedazos de nuestra historia, sus piezas deberían llenarnos de orgullo y servir para fundar lo que serían los museos de sitio en los lugares donde fueron hallados, como El Paraíso.

Huaco procedente de Pachacamac. Se puede ver en la página web
del Museo Etnológico de Berlín.
Reflexiones finales 

Nunca pensé tener la posibilidad de ver valiosas piezas arqueológicas, como las provenientes de la ex-Hacienda Chuquitanta, y otras ciudades costeras como invalorables tesoros en Berlín.

Me siento contenta de haber podido visitar esta colección pero no pierdo las esperanzas que nuestra actitud cambie, que nuestras huacas renazcan como el ave fénix y que los cuerpos y tesoros vuelvan a reencontrarse con sus desiertos, sus dioses, su mar, sus valles y canales, y sean guiados a una nueva vida en el más allá!

Momia de la huaca El Paraíso-Chuquitanta. Se puede ver en la página web
del Museo Etnológico de Berlín.
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/1: Hacer clic aquí para ir a la página web del Museo.

Notas: 
- El Museo Etnológico de Berlín reabrirá el 2019 desde su nueva casa en el Humboldt Forum, contenido en el Palacio de Berlin (Berlin Schloss) en la Isla de los Museos. 
- Las investigaciones y estudios continúan, por eso agradezco a la Dr. Manuela Fischer, curadora a cargo de la colección de arqueología de Sudamérica quien me mostró parte de la colección.

Referencias:
- “Extremes! Nature, Culture and the Humboldt Current” (2016-2017) Humboldt Forum, Berlin. 
- Das Totenbündel in der Humboldt-Box, Humboldt Forum, Berlin 2016. 
- Lena Bjerregaard (2017) Pre-Columbian Textiles in the Ethnological Museum in Berlin, University of Copenhagen 

Contacto:
MSc. Arq. Rossana Poblet Alegre 
International Cooperation and Urban Development 
rossana.poblet@gmail.com
https://rossanapoblet.wixsite.com/mysite 

2 comentarios:

  1. En el siglo XIX (y también en el siglo XX) las élites que gobernaban el Perú tenían un bajo nivel cultural y no apreciaban en absoluto la historia de los indígenas, un pueblo despreciado. Pedir que esas piezas extraídas sean devueltas sería importante sólo si se van a exhibir dignamente y si se van a dar todas las facilidades, espacios, bibliotecas y laboratorios, para que puedan ser estudiadas por los interesados. Hasta ahora no hemos visto las piezas devueltas por Yale.

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